Cada banda puso lo suyo: sin complejos, demostrando de lo que están hechos y en un concierto que reunía “diferentes” escenas del rock nacional, así fue como se vivió el Rock Fest 2013.

 El sábado no existió diferentes bandos, ni divisiones que han fragmentado el rock nacional, el sábado la producción logro que a cada momento de cambio de banda el público se corriera de un extremo a otro… el Rock Fest hizo brillar desde los ya con 17 años de carrera como Seka, hasta los más nuevos como Foffo Goddy. Se apreció el duro y pesado Xpunkha, así como el sabor Psicotropical de Sonámbulo… si, así fue el Rock Fest. 

 La mañana inicio precisamente con Foffo Goddy, trío de folk nacional y dio paso a una agrupación muy esperada, los Niño Koi. No había llegado el medio día cuando ya el punk de TMIC estaba en tarima y el experimentado Pato Barraza junto al 3.0 tocaba en tarima. La mañana dio un movido espacio con Lucho Calavera y La Canalla, que abrió el paso para el ska de los ya conocidos muchachos de La Milixia. TGW impuso su toque alternativo y para que después Moldo tomara posición en la tarima. El baile se monto cuando en el extremo derecho Los Cuchillos que recién se presentaron en el Vive Latino, aunque antes de ellos tuvieron su tiempo Los Govinda de la voz de Pedro Capmany. 

 La tarde se puso con una fusión de la que los SEKA ya nos tiene acostumbrados, los legendarios turrialbeños tenían sorpresa incluida; el rapero El Transformert tomo micrófono y juntos tomaron al Palacio por los cuernos, un punto altísimo de la tarde. e-simple tomó la tarima y aparte de su impecable presentación, los nacionales anotaron con un mini clip que se proyecto en las pantallas donde daban un mensaje de crítica social y fuerte hacia la actual presidenta del país. Transcurridos los minutos, los de Calle subieron… con temas legendarios de Calle Dolores y lo más reciente de su EP pusieron el Ska y así una fuerte rueda integrada por jóvenes y los no tanto se armo al costado izquierdo del escenario. Con revolcadas en el suelo y de la mano de de su “Penthouse Empresario” los Xpunkha se salieron completamente de la línea, su show cargado de furia llamo la atención de los más jóvenes, quienes se sorprendieron del Hard Rock crudo al cual nos tienen acostumbrados. Para uno de sus temas tuvieron de invitado a Luis Aguilar de Azterion en “Evangelio Dr. Cocaína”. Para el siguiente acto, los de más trayectoria de todo el festival se “montaban”: Igni Ferroque con más de 30 años de rockear tocó durante 20 minutos. 

 El momento de los Sight of Emptiness llego y con ellos el jubilo de los seguidores de su metal melódico. Como era de esperar, un gran mosh se armo en medio de la provincia herediana. Tocó el turno para una agrupación que atrajo a muchos al escenario, muy jóvenes en su mayoría y los de Akasha dieron fuerte al rock, momento en que Julio –vocalista- no contuvo la euforia, se dejo lanzar de la tarima y cantar junto a los seguidores al borde la valla. Poco después los Patterns pusieron el rock-pop eléctrico y con su “Sunny Days” el público respondió. Evolución llegó y así se convirtió en una de las bandas más coreadas de la noche, clásicos del rock nacional deleito a los presentes, antes la banda de la escuela de La Carpio compartió con Luis Arenas, donde interpretaron “Juanita” como parte del espectáculo. La noche entro y con ellos el rock alternativo de los 424, que con un sonido muy amarrado capturo en su “y ya no quiero hablar” a los presentes, que ya se hacían mucho más. Al bajar la cortina llegó una de las bandas que hizo destrozos en tarima, los de Alphabetics hizo explotar con una magistral presentación, el rock alternativo y su “Supernova” puso una tonada increíble, de los más aplaudidos de la jornada. Con temas de su reciente “Hacer Eco” y clásicos ya de la banda, Cocofunka pusieron la fusión latina, los acostumbrados matices funk y folk la banda. 

De la voz de Arce puso a gozar a todo el Palacio de los Deportes, la “muchachada” se hizo del “no me arrepiento de nada” y sintieron la música de los nacionales. Al subir el otro telón… Insano no se guardo nada, William Magge y compañía estremeció el lugar. Con su metal industrial eran uno de los más esperados. Los Insano, participes de las últimas ediciones del Rock Fest deslumbro con sus atuendos, como era de esperar. En Twitter la presentación de estos fue una de las más nombradas por los medios, así como por otras bandas participantes. Cuando empezó la recta final del festival era el turno de Percance, banda que tuvo que lidiar con el disgusto de unos pocos, que siguen siendo un cáncer para la escena, pero que de una manera rápida y directa Esteban –vocalista- disperso con un “al que no le gusta, que se vaya” y el ska-fusión puso a bailar sin parar a los presentes. 

Con temas ya consolidados como “Gira el mundo” el público exploto en emoción, se dieron el lujo de inclusive estrenar tema nuevo en el Rock Fest y así, se ganaron el aplauso colectivo del Palacio de los Deportes. Punto alto de la noche, uno de los más esperados y eso quedo demostrado en el propio lugar, hasta al mismo Ernesto Adduci se dejo llegar casi en puro frente de la tarima, fue El Guato, quienes de la voz del inconfundible Geovanny Durán hicieron suyo el lugar. Temas clásicos, unos más recientes… no importaba, todos fueron bailados y coreados. 

Grandes y pequeños, El Guato fue sin duda uno de los puntos más emblemáticos de todo el Rock Fest. Para el cierre, dos bandas faltaban aún; Gandhi y Sonámbulo. Los primero saltaron con gran adrenalina al escenario, con bandera en mano Luis –vocalista- de Gandhi ondeaba y mostraba al público que el sábado fue 100% costarricense de inicio a fin, no se guardaron nada y el rock sonó a todo lo alto. Los segundos, encargados de un gran cierre no se quedaron atrás… Sonámbulo puso su sabor, y qué más podemos decir: el baile estuvo a la orden y fue un cierre magistral para un gran día, en donde producción, medios y asistentes dijeron SÍ a la música nacional.