El que aparece en el video que está arriba es Lachlan Robinson mejor conocido en las redes como Gordo Buckets. 

Lachlan o Gordo, como prefieran llamarlo, es un baterista australiano que aprendió a tocar el instrumento por sus propios medios y una que otra clase del "maestro" YouTube, a los 10 años de edad. Aunque esto ya de por sí es impresionante, lo que resulta realmente interesante de Lachlan es que hace unos tres años se convirtió en un músico callejero en Sidney, dedicado a hacer sonar baldes (sí, baldes plásticos en los que antes se almacenaba comida o pintura) como una batería profesional. 

Para que se hagan una idea del talento de este baterista, Lachlan aún en tiempos de crisis económica consigue reunir entre 300 y 400 dólares por hora, gracias a la cantidad de público que se amontona a su alrededor para escucharlo en las calles de Sidney. 

Arriba podrán ver una demostración de lo que puede hacer uno de los mejores músicos callejeros que hemos visto hasta ahora, y la prueba viva de que con talento y algo de imaginación se puede sacar música de cualquier objeto. ¿Qué les parece?