Tan reñido estaba el Globo de Oro a mejor actor dramático que el hijo de Matthew McConaughey, Levi, de cinco años, estaba convencido de que su padre no lo ganaría; sin embargo, el intérprete estadounidense consiguió batir a Chiwetel Ejiofor, Idris Elba, Robert Redford y Tom Hanks haciéndose con el galardón ayer por la noche.

"Tengo muchos amuletos de la suerte, aunque no sé ni cuáles. Camila y yo estuvimos explicándoles a nuestros hijos que me habían nominado a mejor actor junto a otros cuatro compañeros y mi hijo dijo: 'Realmente espero que ganes, pero vas a perder'. ¿Quizás fue ese mi amuleto? Ahora tengo que decirle a ese pequeño granuja: 'Jajaja'", comentó el actor al portal Entertainment Weekly.

Matthew ha disfrutado en los últimos años de una gran etapa profesional, con películas muy alabadas, como 'Dallas Buyers Club' y 'Mud', pero su familia sigue siendo lo más importante de su vida.

"Mi vida, fuera de mi carrera, es extremadamente interesante para mí", añadió.

El atractivo actor dedicó el reconocimiento por su interpretación del enfermo de sida Ron Woodroof a su mujer Camila y sus tres hijos: Levi (5), Vida (4) y Livingston (13 meses).