Este sábado miles de asistentes se reunieron en el Parque Simón Bolivar de Bogotá, para vivir el mayor concierto de la historia del Metal en el país. 

Unos 40 años tuvimos que esperar antes de poder ver en vivo a gran parte de la alineación original de Black Sabbath, reunida sobre un escenario. Ozzy Osbourne, Tonny Iommy, Geezer Butler y su actual baterista Tommy Clufetos, llegaron a la capital acompañados de Megadeth -otra agrupación insignia del Metal-, para brindar un espectáculo inolvidable a los amantes del género. 

Hacia las seis de la tarde y con el escenario de la Plaza casi completamente lleno, sonaron los primeros riffs de la banda nacional Stoneflex, quienes tendrían el reto de abrirle a las dos 'vacas sagradas' del Metal. Con un sonido experimental cercano al neo-industrial y una propuesta visual y sonora bastante interesante que incluye herramientas como taladros y pulidoras haciendo las veces de instrumento, la banda del ex vocalista de Koyi K Utho, Jhiro Rz, cubrió las expectativas del público. 

Después de la presentación de Stoneflex llegaría el turno para la banda estadounidense Megadeth, quienes ya han superado una marca de 30 años de existencia siendo una referencia del Trash Metal en todo el mundo. Dave Mustaine, su vocalista y guitarrista principal, se apoderó del escenario en un recital de casi una hora, donde los asistentes pudieron recordar clásicos como "Peace Sells" y "Symphony of Destruction". 

Hacia la mitad del concierto Mustaine se dirigió al público diciéndoles: "¿Quieren escuchar un secreto? venimos de presentarnos en Argentina y Brasil y ustedes han sido los más ruidosos". Ojalá esto sea una señal de un nuevo regreso de esta banda que ya suma tres presentaciones en menos de 3 años en Bogotá.

Después de la presentación de las dos agrupaciones anteriores, finalmente llegaría el "plato fuerte" de la noche con Black Sabbath. La banda de Ozzy conseguiría calmar las ansias de su público con las primeras notas del clásico "War Pigs", una fuerte declaración antiguerra de su álbum Paranoid del '70.

A pesar de los excesos y la edad, Ozzy aún conserva la voz que lo hizo famoso junto al cuarteto de Birmingham. En los intermedios de cada canción bromeó con los fanáticos quienes entre gritos y lágrimas veían por fin su sueño cumplido. Por su parte, Iommi estremeció a todos con sus majestuosos riffs y Butler recordó las inigualables intros de éxitos como "N.I.B" y la homónima "Black Sabbath". Tommy Clufetos, la adquisición más reciente de la banda, dejó claro por qué fue escogido para ocupar el puesto de Bill Ward en la batería con un magistral solo de casi quince minutos de duración que dejó a todos con la boca abierta.

Durante el espectáculo hubo espacio para todo: desde clásicos como "Into The Void", "Snow Blind", "Fairies Wear Boots" y "Iron Man",  hasta canciones de su nuevo álbum '13' entre las que se encuentra el sencillo God Is Dead? que Ozzy finalizaría ironicamente con un "God bless you all".

Sobre las 10:30 de la noche, la banda cerraría con broche de oro su presentación tocando "Paranoid", considerada un himno del Metal y una de las canciones más importantes de la historia del Rock.

Solo podemos esperar que este concierto marque un precedente para que otros artistas de su talla sigan considerando a Colombia como un paso obligatorio en sus giras por Suramérica.  

Fotografía vía: terra.com.co